La historia de XMCL
La noche en la que nunca pudimos jugar
Todavía recuerdo una tarde durante el instituto.
Un amigo y yo queríamos jugar juntos a un modpack. En aquel entonces apenas existían launchers que facilitaran la instalación de mods: yo usaba Windows, mi amigo Mac, y yo casi no tenía experiencia con Minecraft en macOS. Solo instalar Forge generaba un problema tras otro.
Le ayudé a solucionarlo de forma remota durante tres horas. Versiones, archivos, Java, Forge... todo fallaba. Para cuando por fin logramos instalar el juego, la noche casi había terminado.
Pero aun así no pudimos jugar.
El programa de red local virtual (VLAN) no conectaba, y cuando lo hacía era inestable. Tras pasar toda la tarde lidiando con errores, mi amigo perdió las ganas y se rindió.
Aquella noche me hice una promesa: algún día crearía un launcher que no solo hiciera fácil instalar modpacks, sino que resolviera de verdad el problema de jugar con amigos.
En la universidad, esa idea se convirtió en XMCL
Empecé a desarrollar XMCL en serio al entrar a la universidad. Con el tiempo sumó gestión de versiones, dependencias, soporte para múltiples cargadores (Forge, Fabric, Quilt, NeoForge), instancias aisladas y diagnóstico de errores.
La mayoría de los launchers no consideran la conectividad multijugador parte de su trabajo. XMCL añadió funciones de red porque iniciar el juego es solo el primer paso; si un amigo no puede unirse, la partida nunca ha empezado realmente.
Creado para quienes quieren que las cosas funcionen
XMCL busca ayudar a los entusiastas de los modpacks a disfrutar de sus mundos con amigos sin tener que convertirse en expertos en redes o servidores.
El objetivo es el mismo: menos tiempo lidiando con problemas técnicos y más tiempo jugando juntos en el mismo mundo.